En el primer episodio de Camino a la Equidad conversamos con Leandra Bonofiglio, especialista en políticas de infancia, sobre un tema fundamental: el derecho de niñas y niños a habitar la ciudad y la importancia de los espacios públicos en su autonomía y bienestar.
Leandra relata que su recorrido profesional cambió profundamente cuando se incorporó al programa Crecer y luego al proyecto La ciudad de los niños y las niñas. Allí descubrió algo que transformó su forma de pensar la política pública:
“No se trata de hacer cosas por los niños. Ellos piensan, eligen, desean y proponen para la ciudad”.
La importancia de la escucha en el diseño urbano
La entrevista recupera experiencias de los Consejos de Niñas y Niños: críticas a la repetición de plazas idénticas, propuestas para ir solos a la escuela, ideas sobre seguridad comunitaria y autonomía. Desde esas voces surgieron proyectos como Camino seguro a la escuela.
Detrás de esas frases aparece una tesis clara:
las infancias ven y comprenden la ciudad desde una perspectiva que los adultos hemos perdido. La Convención sobre los Derechos del Niño obliga a considerar esa mirada en todas las decisiones que afectan su vida.
Desigualdades y modos de habitar
Leandra también analiza cómo la desigualdad condiciona el uso del espacio público.
En los sectores vulnerables, la calle —muchas veces deteriorada o insegura— es el principal espacio de juego. En sectores medios predomina el encierro, la virtualidad y la falta de juego libre.
“La belleza y la dignidad del espacio no son un lujo: son un derecho”, afirma.
Desafíos y oportunidades
Entre los obstáculos menciona la desigualdad territorial, la falta de infraestructura y la ausencia de mecanismos de participación infantil en el urbanismo. Sin embargo, observa señales de cambio en la región:
“Ya no se puede ignorar la voz de las infancias. Empieza a aparecer en bienales, congresos y políticas locales”.
La conversación cierra con una invitación profunda:
“Si prestamos nuestras orejas verdes, como decía Tonucci, podemos escuchar lo que las infancias están imaginando. Ellos ven una ciudad más inclusiva que la que vemos nosotros”.
Un llamado a repensar lo público
Escuchar a niñas y niños no es solo una obligación normativa: es una oportunidad política para transformar la ciudad y ampliar la democracia urbana.
El episodio ya está disponible en nuestro canal de YouTube. Podés escucharlo completo acá: