Xiomara tomó la difícil decisión de dejar Venezuela porque la pobreza, la inestabilidad y la falta de oportunidades hacían imposible imaginar un futuro seguro para sus hijos.
Su viaje hacia Nueva York fue largo, peligroso y lleno de incertidumbre, pero continuó adelante con la esperanza de encontrar seguridad y nuevas oportunidades para su familia.
Un viaje peligroso en busca de seguridad
Uno de los momentos más difíciles ocurrió mientras atravesaba la selva del Darién, cuando su hijo pequeño enfermó gravemente.
Frente al miedo y la incertidumbre, Xiomara se aferró a la fe, la protección y la esperanza de llegar a un lugar seguro junto a sus hijos.
Comenzar de nuevo en Nueva York
Al llegar a Nueva York, Xiomara encontró refugio, apoyo, trabajo y la oportunidad de comenzar de nuevo.
Hoy sueña con continuar sus estudios y construir un futuro mejor, pero, sobre todo, desea que sus hijos puedan crecer con dignidad, bondad y oportunidades.
Su historia es un poderoso reflejo de resiliencia, fe y de la determinación de una madre por construir un futuro más seguro para sus hijos.