Patricia está criando a su hijo para que hable dos idiomas, se sienta orgulloso de sus raíces mexicanas y respete a personas de distintos orígenes. Tras emigrar a Estados Unidos con su esposo, enfrentó soledad, discriminación y dificultades económicas. Los vínculos con vecinos, otras madres y organizaciones comunitarias la ayudaron a salir adelante. Hoy colabora como voluntaria para apoyar a otras personas. Su experiencia, compartida en nuestra serie de videos In First Person —En primera persona—, reúne los temas de herencia cultural, familia y pertenencia sobre los que reflexionamos este mes.
El Mes de la Herencia Hispana, que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre, reconoce las historias, culturas y contribuciones de las comunidades hispanas en Estados Unidos. Es una oportunidad para celebrar las múltiples formas en que estas comunidades enriquecen nuestra vida en común y para escuchar con mayor atención a las personas cuyas experiencias nos ayudan a comprenderla.
Para los niños y las niñas, ese reconocimiento importa. Ver que se valoran los idiomas, las tradiciones y las experiencias de sus familias transmite un mensaje poderoso: sus historias tienen un lugar en el mundo que los rodea. Queremos que crezcan con orgullo por sus raíces familiares, con confianza en quienes son y con la posibilidad de participar plenamente en las comunidades que consideran su hogar.
La migración forma parte de esta historia más amplia de Estados Unidos. Las comunidades hispanas y latinas incluyen tanto a familias con varias generaciones de arraigo en el país como a personas que han llegado recientemente. Sus historias y circunstancias son diversas. Para las familias que migran, construir una nueva vida puede significar llevar consigo vínculos, recuerdos y tradiciones a través de las fronteras, mientras buscan seguridad, encuentran trabajo e imaginan nuevas posibilidades para sus hijos e hijas.
La ciudad de Nueva York reúne muchas de estas historias. La migración puertorriqueña hacia el territorio continental estadounidense, seguida de importantes flujos migratorios desde República Dominicana, México, Ecuador, Colombia y otros países, ha contribuido a conformar la población y los barrios de la ciudad. Estos recorridos diversos forman parte de la historia continua de migración de Nueva York. También se desarrollan a una escala íntima: en las familias, las amistades, las escuelas y el esfuerzo cotidiano por construir un hogar.
En Equidad para la Infancia, nuestra serie de videos In First Person explora esa dimensión humana a través de historias de mujeres y familias migrantes latinoamericanas en Nueva York. El proyecto nació de una colaboración con StoryCenter y Voces Latinas, utilizando videos breves para compartir las experiencias de las mujeres y visibilizar las barreras que afectan sus vidas y las oportunidades de sus hijos e hijas. Conoce la colaboración y sus primeras historias.
Además de Patricia, la serie nos presenta a Xiomara, de Venezuela, quien atravesó un viaje peligroso en busca de seguridad para sus hijos antes de encontrar apoyo y trabajo en Nueva York. También conocemos a Laura, de Perú, quien llegó con su pequeña hija y encontró apoyo entre otras madres peruanas mientras reconstruía su vida tras enfrentar aislamiento y abuso.
En conjunto, estas historias nos invitan a reflexionar sobre qué hace posible el sentido de pertenencia. Muestran la importancia del apoyo comunitario y, al mismo tiempo, nos plantean una responsabilidad más amplia: garantizar que las familias puedan acceder a los recursos y las oportunidades que necesitan.
Para nosotros, honrar la herencia hispana incluye promover el bienestar de la infancia. Todos los niños y las niñas deberían contar con un hogar estable, una escuela que les dé la bienvenida, acceso a servicios de cuidado y salud, y espacios seguros donde jugar y construir amistades. Las familias deberían tener una participación efectiva en las decisiones que afectan sus vidas. El reconocimiento cultural y estas condiciones de la vida cotidiana deben formar parte de una misma conversación.
Este Mes de la Herencia Hispana, te invitamos a dedicar unos minutos a conocer a las personas detrás de estas historias. Escucha sus experiencias, comparte los videos y reflexiona sobre lo que sus perspectivas pueden enseñarnos para construir comunidades donde todos los niños y las niñas se sientan parte.